Ofrenda y Ausencia

Mi primera celebración del Día de Muertos fue en San Juan Chamula, en el estado de Chiapas, México, 2019. Bajando el panteón pude ver un suelo repleto de flores de cempasúchil, una flor para cada alma.

Me acerque a un grupo de hombres, que luego de dejar su ofrenda y cantar junto a los mariachis a los pies de su tumba me contaban cómo su amiga Ausencia, de 23 años, miembro de la  etnia Tzotzil fue asesinada días atrás. Había sido golpeada por su cónyuge con el mango de una pistola en la cabeza, rostro y espalda hasta quedar inconsciente.  Los vecinos fueron quieres alertaron a las autoridades comunitarias y pidieron la intervención de paramédicos para trasladar a Ausencia al Hospital de Las Culturas, a San Cristóbal de las Casas. Este hecho ocurrió en la cabecera municipal, atrás de la Iglesia del pueblo. Luego de permanecer una semana en terapia intensiva pierde la vida, dejando tres niños menores huérfanos. 

Su padre, Agustín Jiménez Pérez busca justicia ante la Fiscalía de Justicia Indígena.  

San Juan Chamula es una de las tantas comunidades en México que se rige bajo su propia ley.